La importancia del ejercicio físico

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Hoy, mientras preparaba el desayuno para cuatro, me preguntaba cómo encajaría mi rutina de ejercicio. No tengo mucho margen, 7 horas de consulta, una clase que dar en la universidad y dos niños pequeños con los que me gusta pasar la tarde. La solución de hoy será recorrer a pie los 5 km que separan la universidad de mi casa, para completar iré a clase de Hipopresivos como cada miércoles a las 20:20.

Muchas mujeres me preguntan si pueden hacer ejercicio después de una operación de cáncer de mama, y la respuesta es un SÍ rotundo. 

La población general debería tener un hábito de ejercicio semanal ya que previene enfermedades como la obesidad, las enfermedades cardiacas o el cáncer entre otros. En pacientes ya diagnosticados de cáncer el ejercicio físico ayuda a contrarrestar los efectos secundarios a los tratamientos, disminuye la fatiga y los dolores articulares y refuerza su sistema cardiovascular e inmunitario. Se estima que practicar deporte de forma habitual puede aumentar hasta un 35% la supervivencia de las pacientes con cáncer de mama (1).

La organización mundial de la salud y la sociedad americana contra el cáncer recomiendan un mínimo de 150 minutos de actividad física moderada o 75 minutos de alta intensidad a la semana. La combinación ideal es el ejercicio aeróbico y el entrenamiento progresivo de la fuerza muscular (2). 

La mayoría de las pacientes suele practicar deportes como caminar, natación o bicicleta, pero en los últimos dos años se está investigando sobre los efectos beneficiosos en deportes como la marcha nórdica o el tiro con arco en pacientes operadas de cáncer de mama. Te cuento alguno de sus beneficios por si te animas a practicarlos.

La Marcha nórdica es un deporte de resistencia, consiste en caminar con la ayuda e impulso de bastones similares a los utilizados en el esquí. Este tipo de ejercicio ayuda a recuperar la movilidad normal de los brazos y favorece la circulación sanguínea y linfática (3). Si te gusta caminar puede ser una alternativa estupenda para incrementar el ejercicio con tus brazos. 

El tiro con arco, seguramente hace unos años hubiera sido una alternativa impensable, todas las pacientes tenían prohibido realizar ejercicio intenso con el brazo del lado operado. Hoy en día el hospital universitario Infanta Leonor está llevando a cabo un estudio, junto con la federación de tiro con arco, para pacientes operadas de cáncer de mama. El equipo investigador ha hecho un balance positivo y han adelantado los principales beneficios

  • Activación del sistema linfático y venoso por la contracción muscular.
  • Mejora la movilidad articular del hombro, codo y mano.
  • Mejora la fuerza muscular del brazo.

Se que no siempre es fácil cambiar nuestros hábitos, pero introducir el ejercicio físico en tu vida diaria va a ser la mejor decisión. Busca algo que te guste y te motive, planifica el entrenamiento diario y deja las excusas en el sofá.

Bibliografía:

  • Casla S. Ejercicio físico y cáncer de mama. Revista Geisalus. Disponible en: https://www.geicam.org/wp-content/uploads/2016/02/revista-geisalus-25.pdf#page=18
  • Kushi LH, Doyle C, McCullough M, Rock CL, Demark-Wahnefried W, Bandera EV, et al. American Cancer Society Guidelines on nutrition and physical activity for cancer prevention: reducing the risk of cancer with healthy food choices and physical activity. CA Cancer J Clin 2012.
  • Sánchez-Lastra MA, Torres J, Martínez-Lemos I, Ayán C. Nordic walking for women with breast cancer: A systematic review. European Journal of Cancer Care. 2019.