Gorras hipotérmicas: una nueva esperanza para evitar la alopecia permanente causada por la quimioterapia

Cortarse el pelo, llevar gorra, afeitarse la cabeza, ponerse peluca para salir, llevar turbantes y pañuelos…si estás pasando por un cáncer, es probable que te sientas identificado.

La pérdida del cabello es uno de los efectos secundarios más frecuentes y más temidos por las personas con cáncer y que se someten a quimioterapia y es que el porcentaje de padecerlo supera el 50%.(1)

Normalmente, pasado el proceso del tratamiento, la alopecia es transitoria y el cabello vuelve a crecer, pero en algunos casos, más frecuentemente en pacientes con cáncer de mama, próstata o pulmón, la alopecia puede convertirse en permanente. El causante de ello es el docetaxel, un medicamento que en determinadas dosis, hace que el pelo no solamente se caiga, sino que no vuelva a crecer. Este problema afecta entre el 5 y 12% de los pacientes que se someten a este tratamiento.(2)

La pérdida de cabello puede evitarse en la mayoría de los pacientes con la utilización de una nueva técnica que se ha incorporado recientemente en algunos centros públicos de España, como por ejemplo en el Hospital del Mar de Barcelona.

Esta nueva técnica consiste en unas gorras hipotérmicas de silicona que se mantienen a muy baja temperatura y ayudan a reducir el flujo de sangre en la raíz del cabello, evitando que llegue el medicamento quimioterapéutico y provoque su caída de forma permanente a causa de la afectación en la raíz.

¿Cómo es el proceso? Dolores Zafra, enfermera referente de atención continuada en pacientes oncológicos, explica que tienen 5 gorras por paciente, las cuáles el día anterior empiezan a preparar, mojándolas con agua y dejándolas secar al aire. Cuatro horas antes de que llegue el paciente, las introducen en el congelador a -20ºC. El paciente debe colocarse la gorra 45 minutos antes de recibir el tratamiento, mantenerla mientras lo recibe y dejarla 45 minutos después de su administración.

Con la utilización de estas gorras hipotérmicas pueden aparecer efectos secundarios como dolores de cabeza, náuseas y dolor en el cuero cabelludo. Asimismo, estos efectos en general no son importantes y la mayoría pueden hacer servir las gorras durante todo el proceso.

La alopecia permanente es un impacto emocional muy grande para el paciente y la utilización de esta técnica puede contribuir a ganar autoestima y como consecuencia, mejorar su calidad de vida.

Referencias

(1) Resultados del grupo CHILL (Cancer Related Hair Loss International Leadership and Linkage) https://www.scalpcooling.org/about-chill 
(2) Estudio del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y del Hospital Clínic Universitari de València. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29923063/