El cáncer de mama y la fertilidad

test de embarazo

El diagnóstico de cáncer de mama genera un gran impacto emocional en la mujer. Junto con el proceso de duelo que formulan las pacientes, se inicia un día a día marcado por la convivencia con la enfermedad y con los cambios emocionales y físicos que esta implica. Los tratamientos para combatir el cáncer de mama, tales como la quimioterapia o la radioterapia, suelen incidir negativamente en el bienestar físico y emocional del paciente, ya que a menudo provocan efectos secundarios. Pero, además, pueden repercutir en su autoimagen ―y, por tanto, en su autoestima―, especialmente si la paciente debe someterse a intervenciones quirúrgicas que dejan cicatrices, como una mastectomía; o la habitual caída del cabello.

Importancia de la oncosexualidad

Incluso si la paciente se ve muy poco afectada por los efectos secundarios del tratamiento, es normal que, al menos, la elevada carga de estrés de la situación cause cambios en sus niveles hormonales, con una disminución de su libido, es decir, de su deseo sexual. Por ello existe una subespecialidad en el ámbito de la medicina denominada «oncosexualidad», dedicada a estudiar las relaciones existentes entre el cáncer y la sexualidad y a ayudar a los pacientes para que recuperen su normalidad sexual.

El sexo tiene innumerables beneficios para el bienestar global de las personas, ya que implica practicar ejercicio, aliviar el estrés, bloquear el dolor (mediante la liberación, durante el orgasmo, de endorfinas, hormonas que ayudan a elevar el umbral de tolerancia de dicha sensación), mejorar el sueño y el descanso (gracias a la prolactina, responsable de la somnolencia y la relajación, segregada tras el acto sexual), disminuir el riesgo de padecer ataques cardíacos (menor presión arterial) y mantener en equilibrio los niveles de estrógeno (hormona sexual femenina) y testosterona (hormona sexual masculina).

Además, diversas investigaciones han demostrado que, si el paciente tiene una vida sexual placentera, se reducen sus grados de angustia, así como la sensación de incomodidad y agotamiento. De ahí que gran parte de las terapias oncosexuales se encaminen a potenciar la comunicación emocional, profundizando en el estado de ánimo y las dificultades psicológicas del paciente, bloqueado por el miedo, el estrés, la angustia o la pérdida de autoestima. En esta línea, es esencial el apoyo de la pareja, en caso de tenerla. Es imprescindible la comunicación, poder hablar con confianza y sentir empatía para cultivar la afectividad y nutrir la relación. Cultivar espacios de pareja y espacios propios para el autocuidado.

¿Qué pasa cuando la mujer que está buscando un embarazo es diagnosticada de cáncer de mama?

Y si tener relaciones sexuales plenas es esencial para el equilibro mental, físico y emocional de cualquier persona, si se trata de una mujer en edad fértil que desea tener hijos, practicar el sexo con regularidad y satisfacción es vital para alcanzar este propósito. ¿Qué sucede cuando la mujer que está en proceso de quedarse embarazada recibe la noticia de que tiene cáncer de mama? La noticia puede cogernos desprevenidos y puede ser doblemente estresante, ya que el tratamiento para combatir la enfermedad puede perjudicar la salud reproductiva, lo que le causa una incertidumbre que a veces no sabes cómo gestionar.

Muchos médicos recomiendan evitar buscar un embarazo hasta un año después de finalizar el tratamiento, ya que algunos tratamientos pueden afectar las funciones reproductivas. Por ello, es vital comunicar al especialista de referencia, en este caso el oncólogo/a, la intención de quedarse embarazada para que pueda guiarte y asesorarte en el camino.

Buscar apoyo psicológico

Según todo lo dicho, cuando se recibe un diagnóstico de cáncer de mama, especialmente si la mujer está en proceso de búsqueda del embarazo, es recomendable acudir a la asistencia psicológica; y no solamente para ella sino, también, para su pareja.

Y no solamente relacionado con la búsqueda de un embarazo. Se calcula que un gran porcentaje de los pacientes de cáncer con disfunción sexual mejoran si reciben el tratamiento adecuado[1] . Las disfunciones sexuales más habituales son la falta de deseo, la dispareunia (dolor en la penetración), el vaginismo (imposibilidad para la penetración) y la aversión al sexo (ansiedad solo de pensar en tener sexo).

El Mindfulsex, una gran ayuda

Técnicas asociadas al Mindfulsex pueden ayudar a una misma, en la pareja, en la sexualidad y en la fertilidad. El Mindfulsex es un acercamiento al sexo desde la atención plena, aparcando cualquier distracción mental, emocional y sensorial ajena al acto sexual en sí. Además, se basa en una perspectiva mucho más amplia del sexo, no centrada solo en el coito o los genitales, sino en la búsqueda del placer desde el autoconocimiento y el amor hacia una misma y hacia el propio cuerpo, con lo que refuerza la autoestima y permite el descubrimiento de potentes zonas erógenas desconocidas. Así, si el estrés es muy nocivo para la fertilidad, pues crea una sobreproducción de las hormonas vinculadas a él, en especial del cortisol, capaz de agotar las glándulas suprarrenales, claves para la producción de estrógeno, buscar el placer sexual consciente tiene el efecto contrario: segregamos hormonas increíblemente beneficiosas para nuestro estado de ánimo y nuestro sistema inmunológico, como endorfinas, serotoninas, oxitocinas o dopaminas, todas vitales para combatir el estrés, proporcionar una sensación de bienestar y mantener una buena salud a todos los niveles, también el reproductivo.

No hay que olvidar que nuestra mente influye en nuestra realidad, porque mediante nuestros pensamientos y creencias construimos (o reconstruimos) nuestras circunstancias personales. Por ello, practicar sexo desde la atención plena, pensar en positivo para afrontar una enfermedad como el cáncer de mama y estar convencida de que, superada la tesitura, nuestra fertilidad natural se recuperará, no solo significa «ser optimista» o aprender a disfrutar del sexo de nuevo, sino, sobre todo, emplear esa sexualidad consciente para advertir cómo pensamos nuestra vida y para soltar el lastre de los pensamientos que perjudican nuestra recuperación. Es indispensable recordar que cuerpo y mente están completamente conectados y el contacto físico y tratar y ser tratados con amor tiene un efecto sanador, ama tu cuerpo, priorízate y conecta con tu pareja, Mindfulsex es todo un proceso de aprendizaje que se abre para ti. Ten en cuenta que parte de tu fertilidad está en tu cerebro, y que parte de tu cerebro es el laboratorio de tu fertilidad.

BIBLIOGRAFÍA:

-Gerrig, Richard J., y Zimbardo, Philip G. Psicología y vida, Ed. Pearson Educación, 2005.

-Rodríguez Vega, Beatriz; Fernández Liria, Albert, y Bayón Pérez, Carmen. «Neurobiología interpersonal», art. Instituto Investigación Hospital La Paz, Madrid, 2009.

-Siegel, Daniel J. Guía de bolsillo de Neurología Interpersonal: manual integrativo de la mente, Editorial Eleftheria, 2016.

-Simón, Vicente M. «Mindfulness y neurobiología», Revista de psicoterapia, vol. XVII, n.º 66-67, 2006.


Referencia